A lo largo de una carrera llena de éxitos que se inició con el lanzamiento del tema "Cherry Cherry" en 1966 y que hoy, cuatro décadas después, se mantiene firme con la publicación del esperado nuevo álbum de estudio 12 Songs, Neil Diamond nunca ha dejado de sorprender y emocionar a sus fans con un estilo personal, lleno de contenido y con un evidente atractivo musical.
A lo largo de los años, sus canciones y su inconfundible voz continúan haciendo de sus conciertos auténticos encuentros llenos de intimidad entre el cantante y los millones de personas que siguen de cerca su carrera. Sin embargo, el gran éxito de Neil Diamond se divide a partes iguales entre el artista (cuyo estilo característico ya forma parte inseparable de la música pop norteamericana) y sus canciones, vehículos perfectos a la hora de llegar al corazón de millones de personas en todo el mundo. Impactantes y vulnerables a la vez, acogedores y cálidas, las canciones de Neil Diamond destacan como una vía de entrada a la propia vida del cantante y a su relación con el mundo que nos rodea. En sus temas, sus fans se ven reflejados en todo lo relacionado con los sentimientos y también en sus amores, pasiones y recuerdos.
En 12 Songs, el primer álbum de estudio que publica Neil Diamond a lo largo de los últimos 4 años, el cantante y compositor norteamericano se ha unido al legendario productor Rick Rubin, cuyo extraordinario currículum musical le ha llevado a trabajar con algunos de los artistas más importantes del hip-hop, desde LL Cool J a Jay Z, el hardcore rock (Slayer, System Of A Down) y también con una larga relación de estrellas míticas, desde Tom Petty y Donovan hasta Mick Jagger y Johnny Cash en su inolvidable serie discográfica American Recordings, ganadora de varios premios Grammy. La posibilidad de producir un álbum para Neil Diamond siempre había sido uno de los sueños profesionales de Rubin.
"Tras nuestras primeras reuniones”, recuerda Neil Diamond en las notas que acompañan a 12 Songs, "me di cuenta de que a Rick le apasionaba la música del mismo modo en que me gusta a mí. Para ambos se trataba de una pasión casi visceral. Los dos hemos vivido siempre la música como si se tratara de nuestro gran amor, y desde el principio esa pasión compartida se convirtió en la gran conexión que nos ayudó a que las cosas estuvieran bien encaminadas desde el primer momento y a que surgiera una complicidad muy especial entre los dos”.
Neil también recuerda: “Solía encerrarme en el estudio de grabación con un montón de lápices, un taco de folios y una guitarra Martin con un acorde en E menor de los que te llegan al alma… Rick estaba decidido a que nos tomásemos las cosas con calma. Era muy importante dejar a un lado las prisas y esperar hasta que tuviéramos lista la esencia de las canciones en las que yo estaba trabajando. Esa sensación de completa libertad creativa me encantó”.
"La mayoría de las canciones las hemos grabado con Neil cantando y tocando al mismo tiempo”, afirmaba Rick Rubin en un artículo que se publicó en la revista Rolling Stone el 22 de septiembre de 2005, “y cuando ves cómo trabaja, te das cuenta de que es un verdadero monstruo que se siente especialmente cómodo cuando puede desplegar al máximo su talento como cantante y compositor. Cuando le ví trabajar, me quedé impresionado”.
A la hora de grabar las canciones de 12 Songs, Rick Rubin consiguió reunir a un equipo ideal de músicos cuyo estilo se ajustaba perfectamente a la esencia de las extraordinarias nuevas canciones de Neil Diamond, cada una de las cuales destaca como una auténtica joya musical llena de contenido, intensidad, sinceridad y fuerza. Entre esos músicos destacan nombres como Mike Campbell (guitarra) y Benmont Tench (piano/órgano), componentes del grupo Heartbreakers, que habitualmente acompaña a Tom Petty, y el guitarrista Smokey Hormel (Beck, Tom Waits), así como otros músicos entre los que encontramos al famoso Larry Knechtel (piano) y a Billy Preston (órgano).
La lista de canciones de 12 Songs es la siguiente: "Oh Mary", "Hell Yeah", "Captain of a Shipwreck", "Evermore", "Save Me A Saturday Night", "Delirious Love", "I'm On To You", "What's It Gonna Be", "Man of God", "Create Me", "Face Me" y "We". La edición especial del álbum que se publicará en formato digipack incluirá además otros dos temas en forma de bonus tracks: "Men Are So Easy" y una versión alternativa de "Delirious Love" que cuenta con la colaboración de Brian Wilson.
"Después de haber escuchado las ocho canciones que ya están terminadas”, afirmaba la periodista Lorraine Ali de la revista Newsweek cuando el 1 de agosto de 2005 realizó una crítica previa al lanzamiento del disco, “estoy convencida de que 12 Songs es el mejor trabajo de cuantos ha realizado Diamond a lo largo de los últimos 30 años".
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La crónica más detallada acerca de la vida de Neil Diamond en el mundo de la música, centrada especialmente en sus actuaciones en directo, se titula Stages: Performances 1970-2002. Se trata de una caja con seis discos en edición de lujo que se puso a la venta en septiembre de 2003, destacando como la mayor colección de material grabado en directo (inédito hasta entonces), de cuantas había realizado oficialmente cualquier artista hasta la fecha a lo largo de la historia de la música pop.
En las notas que servían como introducción a Stages, Neil Diamond afirmaba: “Nunca olvidaré la emoción tan intensa que sentí cuando en el aeropuerto neoyorquino de LaGuardia me subí a un avión con rumbo a Tampa, Florida, en 1966, para iniciar lo que entonces se mostraba ante mí como el inicio de un futuro totalmente impredecible. De ninguna manera podría haberme imaginado hasta dónde me llevaría aquel viaje”. Aquel vuelo de Nueva York a Florida resume muy bien la feliz historia profesional de Neil Diamond, uno de los cantantes y compositores más creativos y prolíficos de cuantos han surgido en la historia del rock. La suya es la historia de un sueño americano que sin duda merece la pena recordar…
A los 16 años, Neil recibió una guitarra como regalo de cumpleaños, y muy pronto empezó a tomar lecciones para aprender a tocarla, tras lo cual decidió dar sus primeros pasos como compositor. En un principio se matriculó en la Universidad de Nueva York para estudiar medicina, apoyado por una beca, pero la pasión por la composición seguía siendo su principal interés. Seis meses antes de graduarse, abandonó la universidad y aceptó un empleo como compositor en una editorial musical, por el que cobraba apenas 50 dólares a la semana. Sin embargo, nunca lamentó haber tomado aquella decisión. Poco después, Diamond alquiló una oficina en Broadway por 35 dólares a la semana, donde pasaba todo su tiempo escribiendo canciones. Tras varios años de esfuerzo, por fin llegó el momento que había estado esperando, cuando recibió una oferta de los productores Jeff Barry y Ellie Greenwich. La reunión que mantuvieron los tres dio paso a su primer contrato discográfico con el sello Bang Records.
En su primera sesión de grabación con Bang en 1966, Neil grabó tres canciones que se convertirían en sus tres primeros singles de éxito: "Solitary Man", "Cherry, Cherry" y "I Got The Feeling (Oh No, No)". Además, también compuso su primer número 1 como compositor al crear el tema "I'm A Believer" para el grupo The Monkees. Poco tiempo después, el catálogo discográfico de Diamond en Bang Records incluía los álbumes The Feel of Neil Diamond (su primer álbum, publicado en 1966), Just For You (1967), Neil Diamond's Greatest Hits (1968) y Shilo (1970).
1969 trajo consigo la publicación del éxito más importante de su primera etapa como artista, "Sweet Caroline", incluido en el álbum Brother Love's Traveling Salvation Show/Sweet Caroline, un disco que mezclaba temas gospel con canciones pop. Al año siguiente publicó otros dos álbumes: Touching You Touching Me, que incluía el single "Holly Holy", y Tap Root Manuscript (1970), donde experimentaba con arreglos de influencia africana. También al mismo período pertenecen sus siguientes álbumes: Velvet Gloves and Spit (1968), Stones (1971) y Moods (1972), en los que el público pudo encontrar éxitos como "Cracklin' Rosie", "Song Sung Blue" (ambos alcanzaron el número 1) y "I Am...I Said". Posteriormente se publicó Hot August Night, un álbum doble grabado en directo en el Greek Theater en 1972, un disco que muy pronto se convirtió en otro de los lanzamientos más importantes de Neil Diamond en aquel período tan prolífico.
La reputación de Diamond como uno de los artistas más carismáticos de su generación fue creciendo de forma imparable a lo largo de la década de los 70. En 1972, la Organización Schubert le presentó en una serie de 20 conciertos como artista exclusivo que marcaron un nuevo récord en cuanto al número de actuaciones en un mismo local, concretamente en el Winter Garden Theater, convirtiendo a Neil en la primera super-estrella de la historia del rock que protagonizaba su propia serie de conciertos en Broadway. Cuando se encontraba en el punto más alto de popularidad como artista de directo, Diamond anunció que se tomaría un año sabático alejado de las giras y los conciertos para dedicar más tiempo a su familia. Sin embargo, en 1976 regresó de nuevo a los escenarios realizando varias giras, largas e intensas, por las principales ciudades de Australia y Nueva Zelanda.
En 1973, Neil Diamond firmó con el sello Columbia, con el que desde entonces ha conseguido sus mayores éxitos. Su primer lanzamiento para su nueva compañía fue Jonathan Livingston Seagull, un álbum que se convirtió en el segundo álbum más vendido de su discografía, el cual le proporcionó varios premios Grammy y diversos Globos de Oro. En 1974 publicó Serenade, un álbum que incluía el éxito "Longfellow Serenade". Más tarde, en 1976, grabó Beautiful Noise junto al productor Robbie Robertson, de The Band.
A finales de los años 70, las canciones de Diamond sonaban a todas horas tanto en las principales cadenas de radio y televisión. En 1976 regresó al Greek Theater para ofrecer ocho conciertos, lo cual trajo consigo la grabación de su primer especial de televisión y su segundo álbum en directo, Love At The Greek, que se publicó en 1977 y llegó a ser disco de platino en Estados Unidos. En cuanto a las listas de singles, la balada que realizó en 1978 junto a Barbra Streisand, "You Don't Bring Me Flowers", llegó rápidamente al número 1. I'm Glad You're Here With Me Tonight (1977), You Don't Bring Me Flowers (1978) y September Morn (1980) sirvieron para que Diamond aumentara su ya de por si extensa relación de discos que alcanzaron la categoría de disco de platino en el mercado estadounidense.
En 1980, Neil Diamond no solamente intervino como protagonista de la película "The Jazz Singer", una nueva versión del clásico cinematográfico, sino que además compuso e interpretó la banda sonora de la película, que se convirtió en un disco multi-platino que incluía temas tan recordados como "Love On The Rocks", "America" y "Hello Again". Posteriormente, la canción que daba título a su álbum Heartlight, publicado en 1982, se convirtió en otro de los grandes éxitos de su carrera, al que siguió en 1986 Hot August Night II, la continuación, un disco también grabado en directo, de Hot August Night, el doble álbum grabado en concierto que publicó en 1972.
La década de los 90 sirvieron para afianzar aún más el prestigio de Diamond como uno de los artistas más importantes de su generación. El lanzamiento de A Christmas Album dio paso a "Neil Diamond's Christmas Special", un especial navideño que se estrenó en el canal HBO en 1992 y que se volvió a emitir un año más tarde en la cadena ABC. En 1994 se publicó un segundo álbum de canciones navideñas titulado The Christmas Album Vol. II, con el cual Diamond repitió el mismo éxito que había disfrutado con la primera parte.
Mientras tanto, en 1993 Neil regresó a sus raíces musicales con el álbum Up On The Roof - Songs From The Brill Building, un disco que incluía 16 de las canciones pop favoritas de Diamond, compuestas en los años 50 y 60. El disco estaba formado por clásicos creados por nombres equipos tan prestigiosos como los formados por Goffin & King, Mann & Weill, Leiber & Stoller, Barry & Greenwich y Bacharach & David. Todos ellos estaban estrechamente relacionados con el edificio Brill, sede de un gran número de famosos compositores y editores musicales, y situado en Broadway, en el centro de Manhattan.
En 1994, Diamond publicó Live In America, que recogía los dos años que el cantante y compositor pasó inmerso en la gira mundial "Love In The Round", en la que ofreció sus conciertos en un escenario especial de 360 grados que se construía en medio de cada auditorio en el que actuaba Neil Diamond. Tras aquel lanzamiento, en 1996 llegó el proyecto Tennessee Moon, formado por el álbum, un especial de televisión y un vídeo, todo ello grabado en Nashville con la colaboración de algunos de los artistas más importantes del mundo del country, entre ellos Waylon Jennings y Raul Malo, del grupo The Mavericks.
También en 1996 surgió In My Lifetime, una espectacular caja formada por 70 canciones, incluyendo 37 singles de gran éxito, 16 maquetas inéditas, versiones alternativas de famosos clásicos de Diamond, una nueva canción compuesta y grabada especialmente para aquel proyecto (la que daba título al disco) y un libreto de 72 páginas a todo color lleno de textos y detalladas notas escritos por el propio Neil Diamond, así como una entrevista con Diamond, una larga selección de fotografías muy poco conocidas hasta entonces, la discografía completa del cantante y compositor y anotaciones de cada canción realizadas por Diamond. Aquel lanzamiento e convirtió en un merecido homenaje a un artista que ha vendido hasta la fecha más de 120 millones de discos de discos en todo el mundo, estableciendo nuevos récords con sus giras de conciertos por los cinco continentes.
Neil Diamond obtuvo un Grammy en 1973 en la categoría de Mejor partitura original compuesta para una película (por “Juan Sebastián Gaviota”), y ha conseguido uno de sus mayores éxitos con el lanzamiento de la banda sonora de la película “El Cantor de Jazz” ("The Jazz Singer”), en la que participó además como actor protagonista junto a Sir Laurence Olivier.
En 1998, Neil Diamond regresó a la actualidad cinematográfica como la gran inspiración para The Movie Album -- As Time Goes By, una colección formada por dos discos y 20 temas clásicos seleccionados de entre las mejores composiciones de la historia de la música en el cine. Grabado en directo en el 20th Century Fox's Newman Scoring Stage y arropado por una gran orquesta dirigida por el legendario compositor cinematográfico y director de orquesta Elmer Bernstein, el álbum fue nominado a un Grammy en la categoría de Mejor interpretación vocal de pop tradicional.
El 15 de junio de 2000, el Songwriters' Hall of Fame ofreció a Diamond el prestigioso galardón "Sammy Cahn Lifetime Achievement Award", convirtiendo a Neil Diamond en uno de los pocos compositores que han sido homenajeados por la organización en dos ocasiones. Más recientemente, Diamond intervino en un pequeño papel en la película “Tres idiotas y una bruja” ("Saving Silverman") (estrenada en febrero de 2001).
El último álbum de estudio de Neil Diamond, Three Chord Opera, (publicado en julio de 2001), contó con la producción de Peter Asher y Alan Lindgren, y estaba centrado en el amor y la pérdida de éste, todo ello enmarcado en la celebración de la vida usando la música como marco ideal para disfrutar de ella. Aún teniendo en cuenta el enorme prestigio de Neil Diamond como cantante y compositor, Three Chord Opera, sorprendió a crítica y público al ser la primera ocasión desde 1974 (con el lanzamiento de Serenade) en que Neil compuso la letra y la música de todos los temas del álbum, lo que mostraba una vez más el alto nivel alcanzado por la famosa estrella norteamericana.
Convertido de forma indiscutible en uno de los solistas más importantes de la historia del rock también en lo que a sus actuaciones en directo se refiere, Diamond inició una larga gira mundial en septiembre de 2001, tan sólo algunas semanas después del lanzamiento del álbum Three Chord Opera. Posteriormente, el 4 de diciembre de 2001 se publicó The Essential Neil Diamond, un doble CD con los grandes éxitos de toda su carrera a través de una antología formada por 38 canciones que incluía las mezclas originales de sus temas en mono (por primera vez en varias décadas), procedentes de los archivos de la compañía Bang Records, donde Diamond inició su carrera en 1966. Además, el doble CD incluía una selección de sus éxitos en el sello Uni Records (grabados entre 1969 y 1972), una conviertiendo al álbum en un disco imprescindible en cualquier colección del sello Columbia; por si fuera poco, el doble CD también ofrecía los tres éxitos incluidos en la banda sonora de The Jazz Singer, de Capitol Records y una larga lista de temas procedentes del sello Columbia grabados durante las décadas de los 70, 80 y 90 y posteriormente. Entre las 38 canciones del disco destacan seis interpretaciones en directo que hasta entonces nunca se habían publicado anteriormente, grabadas en el Medio Oeste norteamericano durante las primeras semanas de la gira 2001-2002.
La gira se convirtió en una de las 5 giras con mayor recaudación durante el período entre septiembre de 2001 y diciembre de 2002, alcanzando los 2 millones de espectadores a lo largo de 117 conciertos que tuvieron lugar en 89 ciudades de Estados Unidos, Canadá y Europa. Con anterioridad, y según las cifras publicadas por el Amusement Business Boxscore, Neil Diamond destacó como el solista número 1 con mayores ganancias en toda la década de los 90, con 4,4 millones de espectadores a lo largo de 461 conciertos (incluyendo 373 de ellos con lleno absoluto), recaudando por sus actuaciones en directo casi 183 millones de dólares durante esos diez años.
Los comentarios realizados por Neil Diamond en el texto que sirve como introducción a Stages, se titulaban “Un viaje inesperado”, e incluían muchos recuerdos de su primera etapa en el mundo de la música. “Ha pasado mucho tiempo desde 1966”, afirmaba, “desde que actué en aquel gimnasio de un instituto de Tampa, en Florida, y me alojé en un motel. Sin embargo, hay algo que no ha cambiado en todo este tiempo, y es la emoción que siento en cada uno de mis conciertos. Cuando salgo al escenario me invade la misma sensación palpable y seductora que sentía en aquellos primeros conciertos. La emoción de lo desconocido, lo nuevo y lo impredecible me sigue pareciendo tan inspiradora y atractiva después de todos estos años como lo era la primera vez que subí a un escenario, cuando decidí sumergirme en algo que entonces a muchos les parecía una auténtica locura”.
En marzo de 2005, Neil inició una nueva gira mundial, que empezó en Australia y Nueva Zelanda (donde una vez más volvió a establecer nuevos récords). La gira continuó por el Reino Unido e Irlanda durante los meses de mayo y junio, e inició su etapa estadounidense a mediados del verano de 2005, donde se desarrolló hasta el final del año.
Con la publicación del nuevo álbum 12 Songs, Neil Diamond nos ofrece algunas de las canciones más directas, sinceras y profundas de cuantas ha creado a lo largo de su carrera. Sus nuevos temas suponen la auténtica esencia de la genialidad de Neil Diamond a través de la relación más mágica de cuantas pueden existir en el mundo de la música: la unión completa entre el cantante y sus canciones.